All You Need Is L’Hort

Un espacio alternativo para tratar la atención a la diversidad en el ámbito escolar
   
   
Título del Proyecto
‘All you need is l’hort’ nos pareció un lema acertado para un proyecto que transmite tanta vitalidad como este. Homenajeando a los Beatles y sustituyendo ‘love’ por ‘l’hort’ encontramos una similitud fonética que ayuda a recordar nuestro leitmotiv. Además, la conjunción del inglés y del catalán transmite nuestra voluntad de proyección externa sin olvidar nuestras raíces. El huerto se encuentra ubicado en el Instituto Milà i Fontanals, en Vilafranca del Penedès y se desarrolló durante los cursos 2013-2014 y 2014-2015 de manera conjunta con el integrador social del centro, Josep Diaz y sus alumnos USEE, y yo misma con alumnos voluntarios de primer y secundo curso de Bachillerato.
Introducción
‘All you need is l’hort’ nace de la necesidad de crear un espacio alternativo a las clases ordinarias para la unidad de Atención a la Diversidad del instituto, centrado en los Alumnos con Necesidades Especiales. Nuestros estudiantes presentan dificultades muy diversas, tanto cognitivas como motrices y las diferentes interacciones que se establecen en este espacio abierto ofrecen una actividad complementaria que les favorece, estimula y implica dinámicamente. Hemos podido constatar que las actividades de horticultura y jardinería han ayudado a mejorar sus habilidades físicas, sociales, cognitivas y psicológicas. El uso de las plantas y de las actividades relacionadas con ellas procura, de forma activa y pasiva el bienestar de los participantes así como un profundo sentimiento de inclusión en la comunidad educativa. Cultivar frutas y hortalizas nos brinda una amplia gama de tareas estimulando de esta manera las oportunidades de aprendizaje y la interdisciplinariedad. ‘All you need is l’hort’ promueve entre participantes y voluntarios la introducción de hábitos de vida saludables tales como ejercicio moderado y una dieta sana a la vez que potencia la autonomía personal, ayudando a reconstruir la confianza y recuperar la autoestima, promoviendo la participación social e intergeneracional, favoreciendo el incremento de las habilidades sociales, facilitando aprendizajes prácticos y útiles para un desarrollo integral dentro y fuera del marco educativo, y proporcionando serenidad y equilibrio emocional mejorando así la calidad de vida de todos los miembros de este proyecto.
3. Objetivos
El hecho que la atención se concentre en la USEE (Unidad de Apoyo para la Educación Especial) como grupo motor justifica la idea inicial y la necesidad de este proyecto, además de aportar el mayor número de horas y peso de trabajo. Sin embargo la implicación de toda la comunidad educativa cumple con los objetivos troncales de la inclusión de dicha unidad de educación especial en el centro educativo. Es por ello que el profesorado, tanto de los grupos de secundaria como de bachillerato participan y desarrollan diferentes actividades. Cabe resaltar que cada año preparamos varios platos de comida de agradecimiento al claustro que también realizan los alumnos USEE en la actividad del taller cocina que desarrollan semanalmente para aprender la importancia de una dieta sana y equilibrada. Esto ha generado una respuesta muy positiva por parte de los profesores, los cuales se interesan más por nuestro proyecto y la agricultura ecológica.
Ante un reto tan grande que era crear un huerto escolar ecológico y autosuficiente de la nada nos enmarcamos diferentes objetivos como:
Dar a conocer la agricultura y la alimentación ecológica.
Promocionar la creatividad y el ingenio a la hora de reciclar y darle una nueva oportunidad a los objetos cotidianos o en desuso.
Potenciar un aprendizaje activo y participativo.
Fomentar una consciencia de conservación y respecto hacia la naturaleza y el medio ambiente.
Disfrutar de la horticultura de una forma lúdica y colaboradora.
Valorar las relaciones entre el medio natural y el impacto de las actividades humanas en él.
Estar en contacto con elementos naturales como la tierra, el agua, los abonos, semillas, los insectos, etc.
Descubrir y comprender el ciclo vital del mundo vegetal.
Conocer y utilizar las herramientas propias para trabajar el huerto escolar.
Elaborar materiales y unidades didácticas como denominador común el huerto.
Clasificar las diferentes plantas de cada estación del año y crear un calendario de cultivo de las mismas.
Valorar y promocionar la importancia de una alimentación sana, consumiendo hortalizas y frutas plantadas al huerto escolar.
Conocer las dietas de tipo mediterráneo para fomentar un consumo de productos locales y ecológicos.
Aprender a trabajar durante las diferentes estaciones del año.
Recalcar valores como el respeto a un bien común, trabajo, constancia, implicación y compromiso, etc.
Involucrar alumnos voluntarios no USEE para tareas más técnicas o más pesadas.
Usar la horticultura y la ecología como terapia así como de instrumento educativo y socializador
Desarrollar actividades de horticultura que mejoren la condición, la coordinación, la movilidad y la resistencia física.
Sobre todo divertirse y disfrutar de un espacio natural donde reina la harmonía, el respeto por la naturaleza y el bienestar.
4. Agentes implicados en el proyecto
Josep M. Diaz Barreiro ha sido el principal propulsor del proyecto y del lema ‘All you need is l’hort’ hace más de dos años centrando sus esfuerzos en los alumnos USEE de los cuatro niveles de la ESO.
Lucía Carel Aguilera, yo misma, ha colaborado en los últimos dos años acompañando a los voluntarios de Bachillerato fuera de las horas escolares.
Hemos recibido donaciones de estiércol de establo del centro de Equinoterapia de Vilafranca del Penedès y de labradores locales que practican la agricultura tradicional y ecológica. Escogimos este tipo de abono ya que contiene 0,6% de nitrógeno y mucha paja digerida lo cual hace más fácil su manejo.
Parte del claustro de profesores toma, en algunas ocasiones, el proyecto como punto de partida para realizar actividades didácticas complementarias y transversales.
Cada estación se hace acopio de semillas procedentes de mercados locales y con certificación ecológica adquiridos por los dos principales agentes del proyecto.
  
    
   
5. Calendario de actividades
El huerto escolar requiere diferente tipo de actividades según el momento del año por eso las hemos dividido en estaciones siguiendo el orden del curso escolar.
TODO EL AÑO:
Desherbar, recoger frutas y/o verduras, regar, labrar la tierra, señalizar los cultivos, cocinar lo recolectado, identificar necesidades y coordinar las tareas a realizar entre los participantes del proyecto.
FINALES DE VERANO:
Planificación de una rotación de cultivo para no enfermar ni empobrecer el terreno que ya es de calidad pobre de por sí. Se aprovecha la ocasión para planificar un calendario provisional para planificar el curso escolar.
Recolección y clasificación de semillas para la siembra de otoño.
Elección y colocación de diferentes hierbas aromáticas tales como: el romero, a modo de cortaviento y de elemento para delimitar parte de la parcela así como para atraer a insectos que aumentan la polinización natural de calabacines y tomates; la albahaca que repele el Mildiu, protege los cultivos de los ataques del pulgón (por ello se han plantado entre los tomates y las fresas, y evita las plagas de araña roja; el perejil, que favorece el crecimiento y la protección de las cebollas, por eso se han plantado cerca de estas; el tomillo, que evitas los ataques de la mariposa de la col; y finalmente la salvia combate los nematodos de las maderas de pino (disponemos de varios pinos a apenas 500 metros del huerto) y repele las plagas que atacan las coles, las alubias y las zanahorias.
Reparación y recuperación de los invernaderos con los marcos de cuadros en desuso del Departamento de Artes Plásticas.
Proteger los cultivos de fruto con los invernaderos mencionados con anterioridad.
Pinzar los brotes superiores de las tomateras.
Despejar y acolchar bancales y terreno con el compost del año anterior.
Sembrar espinacas, cebollas, coliflor y bróculi en espacio abierto.
Sembrar a cubierto lechugas y hojas de ensalada.
Recolectar judías, tomates y fresas y proceder a cocinarlas.
OTOÑO:
Diseño del huerto teniendo en cuenta el principio de rotación y espacio suficiente en los caminos para que pase una silla de ruedas asimismo la elaboración de una rampa que une las dos alturas puesto que algunos alumnos participantes del proyecto tienen movilidad reducida.
Recogida de hojas caídas de arbustos y árboles de hoja caduca situados en el patio del centro educativo, introducirlas en las tres compostadoras para favorecer su descomposición. El curso siguiente se incorpora el mantillo de hojas a los bancales como acolchado.
Recoger el resto de tomates y también los cultivos de zanahorias.
Acolchar los bancales a medida que se van despejando.
Aclarar las cebollas.
INVIERNO:
Construcción de bancales elevados a partir de palets reciclados para definir el área de cultivo conteniendo diversas capas de material orgánico para los cultivos más delicados de cara a la siembra de primavera.
Inspeccionar las herramientas, ordenar estacas, postes, cuerdas, macetas y mallas.
Limpiar y pintar el almacén de herramientas los días de lluvia y/o de bajas temperaturas.
Sembrar cebollas y puerros
Planificar la disposición de los cultivos en los bancales y, en general, hacer los preparativos de cara a la primavera.
Elaboración de un sistema de contención con maderas proveniente de palets abandonados para evitar el deslice de la tierra ya que el terreno está inclinado pudiendo crear así dos alturas llanas.
PRIMAVERA:
Sembrar lechugas, espinacas, cebollas, zanahoria, guisantes y tomates.
Recolectar coles y coliflores.
Vigilar las babosas y los caracoles.
Aclarar los planteles.
Podar los arbustos y árboles que puedan generar demasiada sombra sobre el huerto.
Estar atento al tiempo y preparado para proteger el plantel más joven cubriéndolo con los invernaderos portátiles
PRINCIPIOS DE VERANO:
Conseguir estiércol fresco y distribuir por la parcela.
Entutorar los guisantes y las judías verdes.
Podar las tomateras.
Mantener todo bien regado
6. Recursos
‘All you need is l’hort’ aboga por el reciclaje y el máximo aprovechamiento de los elementos disponibles en nuestro entorno funcionando principalmente con donaciones y aportaciones voluntarias por parte del alumnado y del profesorado. Hemos querido mantener una independencia económica con el centro, conscientes de los recortes económicos que hemos sufrido durante los últimos años. El único gasto que cubre el instituto es el del agua. He aquí un listado de los recursos de los que hemos dispuesto: 
La valla metálica que delimita el espacio proviene de una obra que se realizó hace años en el Bachillerato Artístico y de la cual querían deshacerse.
Las estacas de metal estaban abandonadas en un armario de la aula de MAP (Método de Aprendizaje Productivo) del centro educativo.
El estiércol es donado por agricultores locales que aplican los principios ecológicos y por el centro hípico local que organiza talleres de equinoterapia.
Las cañas que sirven como tutores de tomateras, guisantes y judías verdes son recolectados del suelo del campo que rodea la escuela.
La señalización de los cultivos son corchos de cava que estaban a punto de echar a la basura un restaurante local, a los cuales se les clavaron palos de brochetas (previamente limpiadas) y se escribió con rotulador el nombre del cultivo en inglés, catalán y castellano.
Los palets se encontraban en el parking de un supermercado que estaban reformando. Los obreros nos dieron permiso para llevarnos los que estaban en mal estado para transportar mercancía.
Los invernaderos se construyeron a partir de la madera de marcos en desuso y del plástico protector de tender la ropa. En ocasiones se ha podido utilizar una grapadora y en otras se ha utilizado hilo metálico de bricolaje o cables que se encuentran dentro del cableado informático en desuso.
Las semillas provienen de mercados ecológicos y locales donde se realizan intercambio de simientes.
Las herramientas de las que disponemos fueron compradas hace años para la asignatura optativa de jardinería.
El agua que se utiliza para el riego es proporcionada por el centro.
7. Contenidos y competencias
El trabajo en el huerto escolar ecológico nos permite aprender sobre la naturaleza mediante la observación y la investigación sobre el terreno por ello se convierte en un elemento clave para poder profundizar multitud de contenidos curriculares y competencias de la educación formal y no formal.
‘All you need is l’hort’ constituye una plataforma fundamental para la sensibilización sobre sostenibilidad y la ecología dentro del ámbito educativo.
8. Valores
A pesar de todas las actividades de Atención a la Diversidad, los alumnos USEE se encuentran a menudo excluidos de un sistema educativo que frecuentemente carece de medios para poder atenderles. Un adolescente con síndrome de Asperger, por ejemplo, puede presentar a veces reacciones inesperadas que escapan de las normas de convivencia en el aula. A raíz de esta problemática se engendró este proyecto, para permitir la inclusión de este tipo de alumnado dentro del ritmo escolar, hacerles partícipes de una actividad al aire libre que les brinde bienestar y motivación por aprender.
El hecho de cuidar el huerto de manera ecológica posibilita desarrollar en ellos el valor del compromiso, dándose cuenta que para poder conseguir una fruta y/o hortaliza primero hay preparar el terreno, sembrar, regar y proteger, que todo acto tiene una mayor o menor repercusión en el entorno en el que se hayan. No es de extrañar que durante la hora del patio se les vea vigilando que ningún compañero tire residuos en el huerto, convirtiéndose ellos mismos y de manera natural en elemento promotor del respeto por el medio ambiente entre sus compañeros.
La solidaridad está siempre presente en este entorno. A pesar de no coincidir los alumnos USEE y los voluntarios de Bachillerato, siempre se tienen en consideración los unos con los otros y son conscientes que su trabajo facilitará y beneficiará al otro con un objetivo de bien común. De esta manera se potencia el trabajo cooperativo para poder comprender que una actuación conjunta siempre es necesaria. Gracias al taller de cocina, los alumnos con necesidades especiales ofrecen el fruto de su trabajo y esfuerzo de una manera plenamente altruista al claustro de profesores.
No podíamos olvidar el respeto por la naturaleza. Al participar en este proyecto, todos los alumnos aprender a valorar la tierra y el trabajo agrícola, que la fruta y verdura no viene directamente de una estantería de supermercado. Poco a poco son conscientes que detrás del producto hay un proceso que requiere cuidados y que la natura es frágil y hay que cuidarla y preservarla. Para ello tienen que aprender los principios de la ecología y su impacto medioambiental. El ahorro de recursos y el reciclaje de residuos es una constante en nuestro funcionamiento de trabajo, practicando los principios de autosuficiencia en la medida de nuestras posibilidades.
9. Conclusión: 
Estamos convencidos que la mejor promoción de nuestro proyecto con nuestros propios alumnos que comentan y comparten con amigos y familiares sus experiencias y conocimientos adquiridos mediante el huerto escolar. A este hecho se le añade el taller de cocina ya que cuando el profesorado prueba las recetas elaboradas por los alumnos, valora muy positivamente la calidad del producto y se interesa por du procedencia.
También disponemos de la web del centro educativo que difunde el proyecto en el siguiente link http://www.insmilaifontanals.cat/joomla/index.php/tallers/156-hort. Asimismo, compartimos nuestras experiencias a través de las redes sociales como Facebook e Instagram con el objetivo de abarcar un abanico más amplio de divulgación. 
Después de cada sesión en el huerto hemos hecho una valoración del proyecto conjuntamente con los participantes del proyecto. Consideramos la opción de realizar valoraciones periódicas de forma escrita pero rápidamente nos dimos cuenta que dicho procedimiento le restaba frescura a la respuesta por parte del alumnado así que nos decantamos por entrevistas colectivas e individuales introducidas de manera natural en nuestro discurso. 
De estas opiniones hemos podido destacar el alto grado de satisfacción del alumnado para con el proyecto y el feedback del profesorado nos confirma la consolidación de los conocimientos adquiridos. Los objetivos han sido alcanzado con creces y esto nos da mucha fuerza de cara al curso que siguiente.
Bibliografía:
http://www.labioguia.com
http://www.fundaciontriodos.com
Bridgewater, A & G. Autosuficiencia: Una guía para vivir en el siglo XXI, ed. Acanto.

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